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Crónica Ironman de Vitoria

IRONMAN. Para aquellos que no sepáis de que va el tema, esto no es una crítica de cine de la última película de superhéroes de la Marvel, si bien también hay superhéroes/ines y mucha épica. Un Ironman es la competición máxima dentro del mundo del triatlón que se realiza en un solo día, y una de las pruebas más duras que existen y que requieren un gran físico y mucha fuerza mental. ¿Y porque os hablo de esto? Pues porque este 9 de julio pasado participé en mi primer Ironman en Vitoria, o también conocido como Triatlón Full Distance. Básicamente esto significa que recorrí 3'8 km nadando, 180 km en bicicleta, y un maratón corriendo (42 km), todo de una tacada. De hecho la natación fueron unos cuantos metros más, pero de eso ya os hablaré ...

He intentado hacer que el artículo fuera divertido, pero seguramente hay partes algo más aburridas, y otras donde espero que riáis bastante...

La preparación para un Ironman en sí es muy dura, ya que implica mucho entrenamiento. Salir muchos días a hacer tiradas largas corriendo (entre 20 y 30 kms), hacer tiradas largas de bicicleta (entre 90 y 180 kms), y nadar sin parar tanto en piscina como en el mar, esquivando las malditas medusas (o comiéndotelas).

Vitoria, y sobre todo su gente, es una ciudad genial. Hubo varios temas que hicieron que no pudiera ir con Marta, mi pareja, y mi padre me acompañó esta vez con autocaravana, con lo que de carambola conseguí alojamiento, algo que ya estaba muy complicado. De hecho, esta ha sido la primera vez que él me ha visto competir, que ya tocaba también.

Como no podía ser de otro modo, más compañeros de Viladecans Triatlón (VT) se apuntaron a hacer la misma prueba. En distancia Ironman (Full), Paco y Juan Pablo, y en distancia Half, Jose, Juan, y Oliver. Algunos vinieron con sus familias y parejas, como Ester (también VT), Carmen, Antonio (que tenía que competir pero cedió su dorsal a Juan unos meses atrás), y todo el resto de tropa. Pero tal vez es hora de empezar a explicar cómo fue.

Llegué el viernes ya hacia las 21:00. El resto de VTs estaban cenando pinchos los muy cabroncetes, pero a mí ya no me daba tiempo de ir hacia allí, así que quedamos para el día siguiente en el briefing de la carrera. Cuando desperté el sábado fuimos con mi padre hacia la Feria del Triatleta. No tuve que hacer cola (no como los otros que se la comieron con patatas, jajaja), y en nada ya estaba inscrito y tenía todos los regalos de la organización: una mochila muy chula (a mi padre le compré otra igual), un bidón, un pull boy que me hubiera ido bien en la parte de natación, y propaganda diversa. En la feria compré un par de cosas que necesitaba, como una bolsa de barritas más grande para la bici y un spray antivaho para las gafas de natación que me fue de lujo. Antes de comprarlo miré bien en todas partes ya que por el mismo artículo había diferencias de precios importantes.

Durante toda la mañana llevé la camiseta del "Diario de sofia y Sara", una de las causas a las que Corresolidaris da apoyo, y donde tuve que aclarar a algunos que no eran mis hijas y explicar de que iba el tema. Después fui al briefing, pero previamente pasamos por la autocaravana a dejar las cosas, lo que hizo que "calentara" hasta la reunión a un buen ritmo. La entrada al brieffing fue un poco caótica, aparte de que yo estaba ultra sudoroso. Entraron demasiados familiares y algunos triatletas se quedaron fuera. Paco, Juan Pablo y yo tuvimos que sentarnos en el suelo. Después de las explicaciones, donde nos dejaron muy claro que no fuéramos con nuestro coche a Landa (el lago de salida) y que era "obligatorio" utilizar su servicio de autocares, fuimos a comer todos los VT . Como no podía ser de otra manera, comí pasta, y de segundo entrecot que no era lo que tocaba, pero bueno...

La tarde fue un auténtico caos. Cada uno se lo montó como pudo. Primero dejamos todo el material de correr, volvimos a los hoteles a buscar las bicis, y en mi caso, preparé todos los adhesivos que hacían falta. Con Paco habíamos pensado ir en bicicleta a Landa a dejarla, pero visto la hora que era y que me faltaba el pañuelo de la cabeza que tenía que dejar en la parte del correr, tuve que abandonar la idea. Cogí la bicicleta con todo el material y fui de nuevo a la transición de correr, y luego a la cola de la bicicleta, y justo en ese momento me di cuenta que no había puesto la identificación con el dorsal en la bicicleta , y que me la había dejado en la autocaravana. Tuve que volver de nuevo. Cuando por fin volvía a estar en la cola, no avanzaba lo más mínimo, y mirando el whatsapp vi que Paco también estaba haciendo cola unos metros detrás de mí. Me explicó que había intentado ir en bicicleta, pero se había encontrado la autopista y había tenido que desistir al no conocer el camino. Ambos un desastre total ... Después de más de una hora de cola fuimos hacia Landa, dejamos el material preparado (bicicleta y todo el material de natación), y nos hicieron esperar media hora para volver en el último autocar. Hacía mucho frío. Total, que de las 19:00 hasta las 22:00 estuvimos dejando la bicicleta. Con Paco y Carmen, al volver, comimos unas tortillas en un bar mientras afuera llovía, un bocadillo, y "pa casa". Allí preparé todo lo que necesitaba para el día siguiente: ropa y comida.

Levantarse a las 6:00 de la mañana fue divertido, teniendo en cuenta que me fui a dormir hacia las 00:00. Desayuné dos bocadillos de pan de molde con queso y jamón, zumo de manzana, y algunas almendras, aunque no me entraba nada. A las 7:00 llegué a la parada del autocar con la bolsa que me habían dado para dejar la ropa post-competición. Paco y Carmen, con quien había quedado, llegaron poco después. A las 07:25 subimos al autocar (10 minutos más tarde de lo debido), y como había tantos familiares (creo que es abusar 4 familiares por triatleta) algunos se quedaron fuera, entre ellos Carmen.

El autocar nos dejó a casi 1 km de la salida y la verdad es que no entendimos porque. De acuerdo, sí, íbamos a hacer un Ironman, pero tampoco hacía falta ese calentamiento ... Rápidamente tocó revisar material, preparar la comida y bebida para la bicicleta (barritas, dos bocadillos de pan de molde de jamón serrano y queso de nuevo, y sales), y después de la visita diarreica en el baño, nos pusimos el neopreno. Nervios.

Los del half salieron unos 15 minutos antes, fuera de horario ya, y nosotros salimos hacia las 9:00, si no recuerdo mal. La verdad es que no estaba mirando la hora. Nos pusimos con Paco hacia el final, y de hecho sólo poner el pie en el borde del lago, ya dieron la salida. Entré con calma y empecé a nadar a buen ritmo, y ya vi que había bastantes algas y no se veía nada, pero me importaba un rábano.

Como era de esperar, se formaron algunos buenos tapones. El recorrido hacía forma de triángulo, separado por boyas de color naranja a cada lado del supuesto carril por donde teníamos que ir. En los extremos del lago había dos boyas amarillas que hacían de vértice del recorrido. Hacia la mitad del primer tramo muchos nos confundimos porque dentro del agua no se veían tan bien las boyas y pensamos que las dos boyas que veíamos eran las que marcaban el carril, cuando en realidad marcaban el centro del triángulo. Esto hizo que para rectificar nos salieran más metros.

La primera boya amarilla fue una auténtica locura. Gente que venía por detrás que se me quería poner por encima como si fuera un perro en celo, mientras todos estábamos casi parados intentando pasar. Por suerte, después la cosa ya fue más tranquila. Acabé la primera vuelta con un total de 2400 metros y en 35 minutos, un ritmo buenísimo.

Volví a entrar, y entonces fue cuando tuve el primer susto del Ironman. Cuando estaba llegando a la primera boya amarilla vi que las piernas las llevaba muy tensas y noté un pequeño tirón, y efectivamente, en nada me cogió una rampa en los gemelos y los cuádriceps de ambas piernas. ¡No me lo podía creer! ¿Sólo empezar y ya tenía que retirarme? Vi una barca con los de la ertzaintza y me preguntaron si tenía problemas. Les dije que calambres y me dijeron que me acercara, que es lo que hice con estilo braza. Me subieron y muy amablemente me estiraron. Cuando me dijeron que iban a avisar para que me vinieran a recoger les dije que ni de coña, que yo volvía al agua. No me lo recomendaron, pero que si era mi decisión que me irían vigilando. Me volví a tirar (perdí unos 5 minutos), y recuerdo que pensé que el problema seguramente había sido por llevar las piernas demasiado estiradas, agarrotadas. Nadé por tanto sin parar de mover las piernas suavemente y funcionó, aunque estaba sufriendo mucho al pensar que tal vez no llegaba. Cuando pisé tierra respiré aliviado, pero un poco tocado mentalmente. Justo en ese momento al mirar hacia la derecha descubrí muy sorprendido que la persona que salía conmigo era precisamente Juan Pablo, casualidades. 4500 metros en total ...

La transición fue un auténtico desastre. ¡9 minutos! Me lo tomé con mucha calma por el miedo a sufrir rampas de nuevo al quitarme el neopreno, o al hacer movimientos bruscos. Me comí uno de los bocadillos de jamón serrano en vez de una barrita, una pastilla de sales, y puse el otro bocadillo y una barrita en el Mallot. Corrí hacia la bicicleta, que ya estaba preparada con agua y todo lo demás previamente. Después de pasar la línea de montaje fui pedaleando muy tranquilamente. Las piernas reaccionaban bien.

Me acoplé, y cuando no llevaba ni 5 kilómetros noté un dolor debajo del estómago, como si fuera una especie de flato. El paisaje era muy bonito, pero no lo pude disfrutar mucho. El dolor fue subiendo en intensidad, y no se iba. Paré a mear en uno de los avituallamientos, a ver si el problema era ese, pero ya vi que no. Hacia el kilómetro 30 me avanzó Paco, que me vio mal, y le dije que no me encontraba bien y que me lo tomaría con calma, que era lo que estaba haciendo. La primera vuelta fue un suplicio, y volver a subir hacia Landa con aquel dolor era horrible, pero todo el tiempo me iba diciendo a mi mismo: "un poco más, un poco más". Cuando pasé por Landa me puse como objetivo el siguiente avituallamiento, lo superé, y ya vi que eso no era normal porque el dolor ya era horrible. Decidí parar en el siguiente y que me viera un médico si era necesario. 50 metros antes vi un lavabo, bajé a mear y entonces me di cuenta que al estar de pie el dolor bajaba muchísimo de intensidad, con lo que seguro que no era nada malo. Así que descansé un rato, y decidí pasar de médicos y de abandonar y seguir así, y que después ya veríamos en la zona de la maratón. Mentalmente estaba hecho una mierda porque me veía abandonando al correr.

Al volver a montar en bicicleta, y acoplarme, notaba que el dolor iba a más, y que si me ponía simplemente medio derecho, bajaba, así que decidí pasar de la aerodinámica. Continué con la segunda vuelta. Los voluntarios estaban por todas partes, era imposible equivocarse. Las motos de los jueces no paraban de pasar arriba y abajo llamando la atención a los triatletas, pero la verdad es que no me molestaban mucho. Si que es cierto que algunos iban haciendo drafting de una forma descarada, y otros en cambio simplemente intentaban avanzar. La segunda subida a Landa fue durilla, entre el esfuerzo acumulado de aguantar el dolor, y el viento que había empezado a soplar desde hacía un rato. Una vez la superé recuerdo que me animé un poco. Si bien continuaba con el dolor, ya no faltaba mucho. Creo que me meti entonces el último bocadillo. Durante todo el recorrido había hecho siempre caso a Marçal y cada media hora había ido comiendo algo (media barrita), y alternando agua con isotónica. En la bicicleta no tomé ningún gel.

En uno de los toboganes de Landa ya de la última vuelta recuerdo que en la bajada me acerqué al que tenía delante, y que evidentemente eso quería decir que iba más lento y que tocaba avanzarlo, pero justo después venía la subida, y me puse de pie para evitar dolores y hacer fuerza para adelantarlo. Justamente era una de las tres subidas fuertes que había en el circuito. Recuerdo que ya estaba a un metro (¿quizás había tardado treinta segundos en acercarme?), Y se me acercó una moto con un juez y con muy malas maneras me dijo "o lo avanzas, o te quedas atrás" . Lo miré cagandome en todo, sorprendido porque era evidente que estaba en subida, que no me estaba aprovechando de nada, y que lo estaba haciendo, pero que costaba precisamente en ese tramo. Cuando adelanté al otro participante recuerdo que me dijo: "qué mala leche que tiene, ¿no?", Y le di toda la razón.

Los últimos kilómetros tenían bastante bajada, y alguna subida dura. En el tramo de carretera estrecha donde los competidores subíamos y bajábamos vi a Juan Pablo que debía ir unos 3 o 4 kms delante mío, y me animé algo porque ya faltaba poco. El tramo de la entrada a Vitoria fue entretenido y rápido. No tenía a nadie detrás, y el de delante estaba a unos cien metros. Tras una curva vi un arco y supe que la bicicleta acababa allí. Estaba todo lleno de gente aplaudiendo y casi me emocioné. En mi cabeza igualmente sólo pensaba en cómo me sentiría al correr. Bajé de la bicicleta y la entregué a un voluntario, y me sentí como si fuera un profesional. Empecé a correr hacia la transición con las zapatillas de bicicleta todavía puestas, y vi que el dolor de la barriga era insoportable. No paré porque con todo el mundo animando no podía hacerlo, pero cuando entré en la transición estaba muy bajo de ánimos. Me cambié y salí caminando. Arriba vi a Jose, Ester, Juan y Antonio que me animaban.

Vi un lavabo y hice cola para entrar. Por si acaso era mejor vaciar líquidos. Cuando entré y empecé a mear (perdonad por lo que diré...) se me escapó un pedo que duró como 10 segundos. Dicen que la felicidad está en 13 segundos, pero para mí fueron suficientes. Recuerdo que pensé "¡No jodas que era eso!". Solté varios gases más y salí para empezar a correr. ¡¡¡No me dolía!!! Fuera como fuera, era consciente de que tantas horas haciendo fuerza y ​​sufriendo aquel dolor me podrían pasar factura muscular en la zona del estómago. Paré a hablar con todo el grupo de VT que estaban animando y les expliqué que mi idea era probar a ver si podía correr, porque lo había pasado muy mal.

Entré en el circuito, pasando por delante de la zona de meta. Al mirar el ritmo que llevaba hacia el primer kilómetro vi que me estaba pasando y iba a 4'30 '', y que encima me encontraba muy bien, casi como si no hubiera hecho bicicleta (bueno, tal vez exagero un poco). Bajé el ritmo a 5'20'' o así, ya que sabía que era un camino muy largo, y en mi mente sólo tenía una idea: "si consigues hacer dos vueltas corriendo ya lo tienes. El resto aunque sea caminando". Tenía que hacer 4 vueltas, lo que psicológicamente a mí me supone mucho desgaste. Recuerdo que tomé otra decisión importante. Parar cada avituallamiento para beber agua o bebida isotónica tranquilamente para evitar entrar más aire en mi estómago, y comer alguna cosa si podía. Y así lo hice durante toda la carrera. Había 4 avituallamiento en cada vuelta, pero no me importaba perder 30 segundos o un poco más en cada uno de ellos.

Hacia el kilómetro 2 vi a mi padre, que se alegró e ilusionó mucho. Me preguntó cómo estaba, y le dije que no muy bien debido a todo lo que había pasado, y al miedo que aún tenía en ese momento de tener una recaída de dolor. Fui tirando, me encontré a Oliver que me animó, y hacia el kilómetro 8 decidí tomarme uno de los geles que llevaba, y así lo hice también en la segunda y tercera vuelta, en el mismo punto. Aquel trozo del circuito, del kilómetro 7 al 9 de la vuelta, era el peor tramo de todos. Si bien es cierto que había gente para animar (mi padre también se trasladaba a ese punto cada vez), el hecho de ser un paseo muy largo y pasar por el mismo trozo un mínimo de dos veces, y un máximo de tres, hacía que te destrozara la mente. Este hecho lo noté sobre todo en la tercera vuelta, que era precisamente donde se encuentra el muro en un maratón normal, y llegué a pararme unos segundos a hablar con mi padre, aunque él no me dejó. Tuve que hacer unos esfuerzos horribles en esa vuelta para no caminar. Pero volvamos atrás de nuevo...

Acabé muy bien la primera vuelta y me encontré hacia el principio de la segunda a los VTs que estaban animando, y me alegré también muchísimo. Llegué al avituallamiento de Infisport, me arriesgué a tomarme un vaso de sales (cosa que ya hice a partir de ese momento en cada vuelta), y justo después adelanté a Juan Pablo. Le dije si quería que fueramos juntos, pero me dijo que no, que tirara que yo iba más fuerte y él iba cómodo con aquel ritmo, así que le hice caso. Al terminar la segunda vuelta me animé más. Aquello ya lo terminaba como fuera, aunque me hubiera de arrastrar por el suelo como un caracol.

Volví a ver a los VT, a mi padre, y entonces noté un poco el efecto del muro. Aguanté bajando un poco el ritmo y lo que podía ocurrir, ocurrió; me dieron ganas de liberar a Willy. Tuve que parar y caminar unos cien metros (los únicos que andé) ya que sino Willy embadurnado huía de mala manera, entre dolores en la parte baja del vientre. Conseguí llegar al lavabo vivo y al entrar evidentemente estaba todo muy sucio, pero al menos había papel. Hice lo que se llama un "American Pie". Después de limpiar la taza, que no tenía tapa, puse papel en todo el borde para poder sentarme, y casi me fue justo de no dejar Willy líquido donde no tocaba. Me limpié a conciencia, dejé los papeles en la basura que tenía al lado, y pude volver a correr. ¡Otros 5 minutos bien gastados!

El ritmo en esta tercera vuelta fue más bajo. No me encontraba tan bien. Donde tocaba del trozo del paseo me tomé mi último gel, bebí agua, y me comí un trozo de plátano, y aquello me fue muy bien ya que al comenzar la última vuelta noté que me había recuperado y me volvían las fuerzas. Fue algo muy sorprendente para mí. Ya había notado que las pulsaciones me habían bajado durante la carrera a pie. Había comenzado entre 145-150, incluso 155, en algún tramo, y en cambio en ese momento, yendo a un ritmo más rápido, estaba entre 138-142 pulsaciones. Me encontraba muy bien, y no paraba de avanzar zombies de primera, segunda, tercera y cuarta vuelta (lo sabía por las pulseras que daban en cada vuelta).

Fui corriendo sólo parando en los puntos de avituallamiento y sin tener sensación de estar agotado. Llegué al paseo de las tres vueltas muy animado y recuerdo que cuando sólo me quedaban dos kilómetros decidí acelerar un poco más. Al kilómetro volví a subir un punto más la marcha, y los últimos 500 metros puse la directa, cuando entraba en la plaza de la Virgen Blanca. En ese pequeño tramo de 200 metros hasta la meta adelanté a unos 10 corredores. Recuerdo que yo iba haciendo "¡Aupa, aupa!" al público y animando, y ellos a mí (aunque ya había menos gente), y alguien dijo "¡mira como corre este! ¡Aupa! ". Unos catalanes dijeron mi nombre, y ya antes de la recta final de meta adelanté mi último corredor y decidí no correr demasiado para hacer la entrada yo solo. Aquel último trozo fue muy emocionante, si bien no se me escapó la lagrimita, lo que pensaba que haría, y crucé la línea con el público a ambos lados y levantando las manos, en un tiempo de 11h:39m tras todo el calvario que había pasado. Si me lo hubieran dicho durante la bicicleta o la natación, no me lo hubiera creído. ¡Menos de 4 horas en el maratón recuperando casi 300 posiciones!

Un hombre de la organización se me acercó y me preguntó si me encontraba bien, le dije que sí, y me explicó donde estaba todo. Recogí la medalla, la camiseta de finisher que era una pasada, una toalla, y medio cené porque tampoco tenía mucha hambre: paella, un poco de tortilla, melón y sandía. Heché en falta un poco de chocolate. Como tenía frío porque empezaba a refrescar pedí una manta térmica que daban.

Salí del recinto de la meta, y me dirigí a recoger el material. Aquello fue un poco caótico, porque estaba solo y no recordaba exactamente dónde estaba cada cosa. Fui primero a recoger la bicicleta, pero cuando lo iba a hacer me encontré allí a Paco y Carmen, que acababan de volver de recoger las bolsas. Trazamos un plan para volver los tres juntos, pero no lo hicimos muy bien... La mejor idea era que yo recogiera primero las bolsas, que es lo que hice a la vez que le pedí a Paco que me grabara un vídeo que tenía pensado, y luego el plan consistía en que cogiéramos un taxi para ir hacia el hotel/autocaravana y volver a posteriori por la bicicleta.

Lo que pasó es que no había ni un taxi, ni llamando por teléfono, cayó una tromba de agua, e intentamos coger el tranvía que estaba cortado por la carrera, evidente ya que un tramo discurría por las vías. Entonces nos dimos cuenta de que podíamos coger las bicicletas y subir al tranvía, que es lo que acabamos haciendo, eso sí, caminando un buen rato bien cargados hasta la primera estación operativa.

Y este, dejando de explicar muchas otras anécdotas y comentarios diversos que darían lugar a un libro, es en resumen mi primer Ironman, el de Vitoria-Gasteiz. Os diré, eso sí, que el sitio escogido para la natación era muy bonito, el circuito de bicicleta también pero que le faltaban sombras y tenía unos 1000 metros de desnivel positivo (plano, lo que se dice plano, tampoco lo era), y que la parte de correr era perfecta a nivel de poco sol, pero mala en cuanto a vueltas por el mismo sitio. Una gran experiencia, y una organización realmente de lujo durante toda la carrera, con voluntarios a raudales, y con todo lo que necesitábamos. Las piscinas hinchables para mojar la cabeza estaban perfectas. Aparte, antes de que me olvide, salgo en el vídeo oficial del Triathlon Channel en el minuto 23:40.

Quiero dar las gracias a todos los "suporters", al entrenador de VT Marçal y a todo Viladecans Triatlón, a mi padre por haberme acompañado y darme ánimos, y sobre todo a mi pareja Marta por haber aguantado todas las horas de entrenamiento que me han supuesto hacer este reto, y el sufrimiento del reto en sí. Yo creía que así descansaba de mí, pero se ve que no es exactamente eso, jeje. ¡Muchas gracias!

Ya soy Ironman, y ahora sólo me queda esperar a Hulk y a Wonderwoman (este comentario soy consciente de que sólo lo entenderán unos pocos...).

En cuanto a mis estadísticas han sido las siguientes:

Os dejo el Garmin, como siempre, con las pulsaciones, recorrido, track, altimetría y el resto:

¡Salud y kilómetros!

Crónica Triatlón de Sitges

Buenas tardes a todos!

Hace bastante que no escribía en el blog. No es que haya dejado de entrenar o de competir, sino que no tengo mucho tiempo de ir escribiendo las diferentes entradas. Algo si que he bajado el ritmo de competiciones, sobre todo de carreras de correr. Estoy más centrado en el triatlón, y eso hace que tenga que dedicarme a otros entrenamientos / carreras.

La semana pasada, por ejemplo, hice la triatlón del Prat por equipos con los compañeros de Viladecans Triatló (VT), pero de esta ya os hice la ficha el último año, y además en esta ocasión tuvieron que cerrar el circuito de natación por mala mar (pero acabé haciendo como un doble duatlón)

Hoy os hablaré de la triatlón que he hecho hoy, la Triatlón de Sitges (sprint). Evidentemente he ido con todos los compañeros de VT, y también me he encontrado allí a Xavi Sancho. He llegado muy justo de tiempo, he tenido que volver al coche a buscar el DNI, y rápidamente me he puesto el neopreno. El mar estaba muy plano, pero el circuito era engañoso. Como la playa era muy estrecha nos han puesto a todos los triatletas a lo largo de la playa. Yo me he quedado por medio, y no en primera línea, junto con Jose Luís y Pedro.

Cuando han dado la salida, he dejado pasar a unos cuantos antes de tirarme al agua. Sólo entrar, ya me ha sorprendido una ola a mí y a unos cuantos que se ha roto en toda mi cara, pero ha sido la única. Después de eso todo ha sido como si estubiera en un ring. He recibido como nunca: en las piernas, en la cabeza, los brazos, la espalda ... Me imagino que al estar en medio, la gente se ha ido juntando hacia la zona donde estaba yo. No he sido el único que ha sufrido, ya que la mayoría de mis compañeros me han comentado lo mismo sobre la natación, y a todos nos han salido más de 900 metros. Mi sensación mientras nadaba era de que iba muy mal, pero al salir me he dado cuenta que no. En el box he girado la cabeza y he visto que corría conmigo Dani. Yo he parado antes por mi bici, y en ese momento ha llegado Ivan, quien tenía una problema serio con el neopreno. La cremallera se le había enganchado y he estado un rato mientras la intentaba sacar. Después de esto me he cambiado y he tirado con la bici. Antes de salir he visto al Berto que se estaba cambiando.


Después de pasar la línea de montaje en la bici he estado al menos un minuto haciendo el tonto porque no me entraba una de las calas, hasta que al final he podido y he ido tirando. El circuito consistía en un tramo de enlace, tres vueltas en una carretera cerrada, y un tramo de salida. Y las vueltas eran 2'5 kms de subida, y 2'5 de bajada. Durante la primera subida me ha adelantado Berto. Allí estaba un poco cansado porque precisamente se ve que yo había formado un buen grupito detrás de mí mientras tiraba. Cuando he llegado al giro que había de 180 grados (muy peligroso por cierto), he acelerado y he enganchado al grupo donde estaba Berto, Pedro, y Ricardo. He podido estar con ellos hasta la segunda vuelta, pero en el giro de 180 grados ha habido un pitote, me he tenido que sacar una cala, y cuando he querido volver a pillarlos ya era demasiado tarde. A Pedro le ha pasado lo mismo. Al cabo de un rato hemos encontrado otro grupo, pero era uno que ya salía y no lo hemos podido aprovechar mucho. Por suerte en la subida se ha formado otro nuevo grupo y hemos podido engancharnos, pero iba más lento. De hecho, en el tramo de enlace me han hecho tapón y ha sido una putada.

La segunda transición ha sido bastante mala de nuevo, por culpa del casco. Es nuevo, y hoy lo estrenaba y no había manera de quitármelo (y mira que lo había practicado, pero con los nervios ...). He salido a correr, y sólo con doscientos metros ya me ha empezado a coger flato, y me he cagado en todo. Igualmente he ido tirando. Enfrente veía a Pedro (quien había llegado más tarde que yo a la T2 pero me había vuelto a avanzar). Mi objetivo era ir a un ritmo no muy fuerte para ver si se me pasaba el flato. El circuito de correr consistía en dos vueltas por el paseo, donde veías los participantes de ida y vuelta. Allí ya he visto que tenía delante a Txus (primero), Dani, Berto, Ricardo, Victor y Pedro (o sea que no iba muy bien). He ido acortando distancia, pero hasta el kilómetro 3 no me he empezado a encontrar algo mejor, y de todas formas notaba que si aceleraba más el dolor iría también a más. De pulsaciones iba muy bien, y como he visto que Pedro aceleraba porque tenía a Victor a tocar lo he seguido. Lo tenía más cerca cada vez, pero ya faltaba muy poco y un sprint sólo hubiera servido para destrozarme, y tengo otros objetivos este año.

He llegado con mucho dolor por el maldito flato, igual que me pasó en el triatlón del Canal Olímpico, y me ha dado mucha rabia este punto porque el correr es mi fuerte y no lo he disfrutado. Sin embargo, esta parte ha sido a 3'56'' el Km, que tampoco está tan mal. Detrás de mí han llegado Jose Luís (que yo creo que iba de paseo ...), e Iván, que no tenía el día. Igualmente con todos los compañeros de VT nos lo hemos pasado muy bien, y ha sido una lástima no haber podido haber ido más tiempo juntos. También cabe destacar que Rocío hoy ha vuelto a competir, después de su accidente de bici hace menos de dos meses. ¡Impresionante!

En cuanto al triatlón en sí, estaba bien organizado pero el circuito de bicicleta era mejorable, sobre todo el giro de 180 grados. Ha habido varias caídas, y por supuesto, la ambulancia no podía pasar bien porque tenía ciclistas compitiendo de ida y vuelta por el mismo tramo. También he visto que había mucha gente cruzando por donde no tocaba a la llegada de la bici, con el peligro que conlleva. La bolsa del corredor tenía una camiseta, una barrita, un sobre para bebida isotónica, bebida y plátano (te lo daban al terminar), y para mi gusto ha sido justita. Igualmente al triatlón le doy un 7 en general. En el aparcamiento me ha tocado pagar zona azul.

En cuanto a mis estadísticas, pues han sido estas (1h: 12m, posición 195 de 466):

Os dejo el Garmin, como siempre, con las pulsaciones, recorrido, track, altimetría y el resto:

¡Salud y kilómetros!

Crónica Maratón de Barcelona 2017

Hola a todos,

Como muchos ya sabéis, este año no tenía pensado hacer la Maratón de Barcelona, Y por tanto no la he entrenado específicamente. Sin embargo, la semana pasada me salió la oportunidad de hacerla gracias a mi amigo de VT Juan Pablo y fui. Dudé, pero como bien me dijeron "No te engañes, la acabarás haciendo".

Como podréis comprobar, ésta ha sido una maratón muy diferente para mí. Para empezar, fui sin ningún tipo de presión de hacer marca personal. Siendo conocedor de que me faltaban kilómetros, y de cómo me había ido la última y única media que he hecho este año donde casi dejo el hígado literalmente, sabía que me la tenía que tomar con tranquilidad. Decidí por tanto ir a mi ritmo, sin estresarme. Incluso en el bolsillo del pantalón me puse unas monedas por si tenía que volver en metro en algún momento. No, no soy ninguno de los que han pillado en el metro ... sin comentarios.

Antes de empezar me reuní con los Corresolidaris, donde hicimos una foto de grupo, y poco después ya fui hacia la salida con Fran Castillo. Allí me encontré Antonio, Kiko y Juanjo de Corresolidaris, y a Carles y Marc de Viladecans Triatló. Los primeros querían hacer la maratón a 4'35 '', y los segundos bajar de las tres horas. Yo en principio pensé en salir a 4'30 '' e ir viendo, sin estresarme. En teoría tenía que ir con Fran, pero él fue un momento al baño y ya no nos volvimos a encontrar.

Dieron la salida, y fui tirando en solitario. Como estoy bastante acostumbrado a hacer tiradas solo, es algo que llevo muy bien y que también me gusta, así que me dediqué a disfrutar de la gente que animaba y seguir la riada que tenía delante. Era uno de esos días donde te encuentras muy bien, y los pensamientos negativos no aparecen por tu mente, y si lo hacen, se desvanecen rápido. Recuerdo que durante un rato pensé que la barriga me daría la lata, pero me distraje viendo un grupo de gente disfrazada de piratas (que ya son ganas) yendo por avenida Madrid, y me olvidé. Mientras iba tirando, viendo que estaba bien, decidí intentar mantener el ritmo a 4'30 '' en subida y plano, e ir más rápido en las bajadas, pero recuperando pulsaciones. Así pues, una vez llegué a Numancia, bajé más o menos alrededor de 4'12'' o así hasta llegar a la Gran Via. En uno de estos tramos me encontré a Fran, que me dijo que quería seguir a su ritmo, así que tiré.

En la subida de Paseo de Gracia hice otra vez lo mismo, manteniendo a 4'30 '' subiendo. Allí vi a mi pareja Marta y la Miriam, que estaban esperándonos a mí y a Pep, quien también hacía la Maratón. Hacia el kilómetro 15 tuve un momento de duda sobre lo que estaba haciendo, pero al hacer la bajada pasando por delante de la Sagrada Familia, donde vi a Javier Gracia animándome, me volví a recuperar. Después vino la Meridiana de subida, y sin darme cuenta me encontré incluso subiendo a 4'20 '' y di la vuelta para plantarme en la media maratón. En aquella bajada noté un poco el cansancio y me tomé un gel, y dejándome llevar llegué hasta el trozo que transcurre por la Gran Vía, en el kilómetro 24. Recuerdo aquel tramo muy bien, porque era el lugar donde el año pasado me empezó el flato que no me abandonó durante toda la carrera. Esta vez, en cambio, me sentía bien. Bajé hasta llegar a Diagonal Mar, donde vi a Esther de VT que me animaba, y fui subiendo hacia la Torre Agbar. Allí ya empecé a ver muchos "Walking Dead" y que no necesitaban ni el maquillaje ... Por suerte, a mí no me supuso un esfuerzo muy grande, pero cuando estaba arriba de la Diagonal mis pulsaciones medias empezaron a superar el umbral anaeróbico (166). Hasta ese punto todavía no lo había hecho excepto puntualmente, lo que me decía que iba bastante bien.

Pasé el 30, y el famoso muro por suerte no estaba allí (¿se lo había llévado Trump?), pero el cansancio se empezaba a notar, aunque nada que ver con los otras veces. Me tomé otro gel en el km 32, apurando un poco, antes de llegar al litoral. Allí noté algo de aire, pero fue poco. Recuerdo que pensé que ya sólo quedaban 10 km, una carrera de 10 km a ritmo tranquilo. Tampoco era tan tranquilo, porque según el Garmin, que estaba haciendo el tonto, desde el km 17 hasta el 33 casi todos habían estado por debajo de 4'20 '' , incluso alguno a 3'50'' (lo que no era posible). En teoría a partir del 33 me mantuve alrededor de 4'30 '', y a partir del 35 recordé que en Julio haría un Ironman y que eso lo tendría que volver a hacer, pero con la carga de los 180 km de bici y 4km de natación previos. La verdad era que cuando subia por Arco de Triunfo, aunque aceleré, mi cuerpo quería parar. No era un "tengo que parar por narices", sino un "estaría bien acabar ya esto". No era nada si lo comparaba con el martirio de la última edición, digno de semana santa. Cuando llegué a Plaza Cataluña, miré el tiempo; 2 horas 45 minutos clavados. Incluso bajando el ritmo haría marca personal, sin habérmelo propuesto. Si hubiera sido otra maratón, hubiera acelerado para ganar tal vez un par de minutos, pero no era mi objetivo y no quería destrozarme, así que bajé a 4'30 '' cansado pero sin vaciarme, e hice el paseo del puerto con muchas ganas de llegar al Paralelo para poder enhebrar los dos últimos kilómetros. Podía haber corrido más, pero no me hacía falta, y no valía la pena. Incluso bajé el ritmo.

Empecé a subir y otra vez volví a pensar lo mismo. "No te mates ahora, ya haces marca y ni te lo habías planteado. Recuerda el Ironman, que es el objetivo". Bajé a 4'40 '', disfrutando de la gente que no paraba de animar a todo el mundo. Terminando Paralelo estaba Berto, y luego Voltio. Hice la última curva para ver al fondo la meta, y entonces, al mirar el marcador, me entró el pánico de no hacer marca por primera vez, e hice un sprint final. Sí, después de 42 km .... Pasé la meta, caminé y me encontré con el Iván del Diario de Sofia y Sara, y luego a Ismael. Estuvimos un rato charlando, pero como sabía que mi pareja me estaba esperando acabé marchándome. Sé que de todos los que conocía algunos no pudieron hacer el tiempo que querían, otros hicieron su marca (Xavi, Pep), otros se estrenaban (Kiko), pero sobre todo muchos lucharon para aquellos que no podían (Olga, Ivan y resto de Corresolidaris).

Cuando me pusieron la medalla, me encontraba muy fresco. No tenía esa sensación de estar caó como el resto de ocasiones. Salí de la zona del avituallamiento y Marta me dijo lo mismo, que no parecía que hubiera corrido la Maratón (los últimos años hacía la típica cara que parece que me haya pasado por encima un autocar, un tren y una banda de músicos). Fui a los masajes, donde si que tuve una rampa divertida con los estiramientos que me hicieron, pero que se me fue igual de rápido que había llegado. Con Marta caminamos hasta el coche que lo tenía en el quinto pino, por que soy así de listo aparcando, bajando escaleras pero sin notar molestias. Me encantó eso. Nada de andar como un zoombie, nada de necesitar ayuda para bajar unas escaleras cogiendo una rampa en cada escalón, ... Relax.

Ya en casa, por la noche Marta, que es quiromasajista (la pareja ideal de un runner), me dio un masaje con el fantástico aceite deAnimaRunner que me fue muy bien. El lunes me levanté bien, sólo con un poco de agujetas en la parte de la fascia del cuádriceps, pero casi imperceptibles. Por la tarde fui a correr, 11 km, haciendo un poco de fartlecks, último minuto a 3'30 ''. ¡Quiero que todas las Maratones sean como esta!

El garmin me marcó un poco más de 43 km, pero bueno .... En cuanto a mis estadísticas, pues han sido estas:

Tiempo real3h:09m:37s:
Posición final: 1076.
Participantes que han terminado: 16346 (de más de 20.000).

Os dejo el Garmin, como siempre, con las pulsaciones, recorrido, track, altimetría y el resto:


¡Salud y kilómetros!

Crónica Media Maratón de Gavà

¡Hola de nuevo!

Ahora hacía bastante que no escribía, aunque tampoco he estado precisamente parado. Hace unos días hice la Duatlón por equipos del Prat, y no tuve tiempo a hacer ningún artículo, y ayer corrí la Media Maratón de Gavà. En este artículo os hablaré de la Media Maratón de Gavà, y espero poder tener en algún momento tiempo de hablaros de la duatlón.

En la media de este domingo tuve la ocasión de volver a ver a muchos Corresolidaris que hacía tiempo que no veía, como Juanjo, Kiko, Maurici, Iván y muchos más, entre ellos Paco, que nos vino a ver con gafas de sol ya que la acababan de operar de la vista. También me encontré a algún VT, como Eugenio, o la mujer de Juan Pablo, y Marc Clavé, y aparte a Tomy de "Proyecto Pol". La verdad es que estoy metido en demasiados follones, y no tengo tiempo de estar por todos, jeje.

Hubo algún problema con los dorsales, porque a muchos corredores con marca por debajo de 1h:30, nos dieron el de por encima, y ​​al revés. Además, en teoría tenía que haber tres cajones, pero sólo hicieron dos, aunque dejaron entrar a todos donde les diera la gana. Muy extraño todo. Además, el tema del chip no fue bien en mi caso. No salí ni mucho menos al principio, pero en cambio me cuenta como si lo hubiera hecho. Vaya, la primera media que hago este año, y como ya veréis no me fue demasiado bien.

El primer kilómetro fue rapidito, ya que era en bajada (y también alguna subida). El perfil de la carrera que salía en la web no era muy bueno, y podía dar a entender alguna otra cosa. Si alguien tiene interés en ver el perfil real, lo podrá ver después en las gráficas del garmin que os dejo siempre al final del artículo. Lo que si que era cierto, era que exceptuando el principio y el final, se trataba de una carrera muy plana (cosa lógica, por otro lado). Cruzamos por encima la autopista y fuimos a parar al paseo/carretera que lleva a Gavà Mar. Allí ya me di cuenta que no podría mantener el ritmo que quería llevar inicialmente, así que bajé hasta 4'08 '' de media, para poder tener la posibilidad de forzar más luego y no darlo todo al principio.

Al cruzar el puente de la C-31, me encontré a Tomi, con el que había estado hablando en la salida, y unos segundos después se nos juntó Marc Clavé, que mira por donde, lo conocía. Fuimos juntos hasta el kilómetro 12 o así, manteniendo el ritmo sin tener ninguna bajada para descansar, yendo por la calle que va paralela al mar. Al dar media vuelta noté el aire de cara, y bajamos el ritmo inconscientemente, hasta el 12, donde un corredor nos adelantó y fue cuando decidí seguirlo. Demasiado pronto seguramente, pero o lo hacía, o sería imposible acercarme al tiempo que quería hacer. No sé si fue por los entrenamientos de la semana (series el jueves, y tirada de 16 km el viernes entre otras cosas), pero me encontraba cansado y me pesaban los brazos y piernas. Antes de llegar al famoso "pirulo" de Gavà Mar, y encarar la última recta hacia Gavà, pillé a un grupo de corredores que llevaban un buen ritmo, y me puse con ellos para no ir solo y recuperar un rato. En un momento determinado, uno de ellos dijo que terminarían haciendo 1h:28, y se me cayó el alma al suelo.

Volví a acelerar tras cruzar la C-31 por el puente, y me puse alrededor de 4'. La verdad es que lo pasé bastante mal aquellos últimos 5 kms. Cada uno se me hacía más largo, y cuando llegué donde empezaba la rambla, pensaba que no podría. La subí, sabiendo que justo arriba tendría una pequeña bajada para recuperar, pero que ni la noté. Justo en ese punto ahí estaba la indicación del kilómetro 20. Fue muy duro, casi como el maratón. Me cogió flato en los dos lados, pero me faltaba poco para llegar. Corrí como pude, bajando el ritmo, y finalmente crucé la línea de meta y pude parar. Después de parar, ya me encontré mucho mejor, pero me di cuenta que me faltaba entrenar mucho más el fondo.

Pasamos a la ficha:

Distancia: A 21 Km.
Altura ganada positiva: 84 metros (según garmin)
Zona: Gavà.
Valoración Organización: 6. Como ya he comentado antes, hubo algunos problemas. El speaker ok. Los voluntarios también bien.
Recorrido: 7. Es un recorrido muy duro, y por tanto no gusta en este sentido. Valoro positivamente no tener que hacer vueltas.
Ambientación: 4. Muy mala. No había casi gente animando. Supongo que el hecho de que fuera carnaval la noche anterior afectó muy negativamente, pero pasar por el pueblo corriendo, e incluso ver gente de espaldas pasando de todo, vaya tela ...
Valoración Avituallamiento llegada: 7. Agua, Aquarius, Powerade, naranja y plátano.
Valoración Avituallamiento media carrera: 5. Agua y bebida isotónica, lo justo.
Sorteo Regalos: No que yo sepa.
Duchas: Sí.
Guardarropa: Sí.
Aparcamiento: 8. En Barnasud, o por el pueblo.
Otros servicios a destacar: Masaje.
Bolsa del corredor: Camiseta técnica y gel de ducha.
Fecha: 26/02/2017.
Precio: 22 € (20 € si lo hacías antes).

En cuanto a mis estadísticas han sido las siguientes:

Tiempo real: 1h: 27m: 20s (No es lo que sale en la web)
Posición final: 71.
Participantes que han terminado: 802.

Os dejo el Garmin, como siempre, con las pulsaciones, recorrido, track, altimetría y el resto:


¡Salud y kilómetros!

Carrera 10 km Vilafranca del Penedès

¡Buenas!

Ahora hacía días que no corría ninguna carrera, y por fin he vuelto a competir. Esta vez he vuelto a la Carrera 10 Km Vilafranca del Penedès, Una carrera muy plana y homologada que todo el mundo dice que va muy bien para hacer marca, y de hecho ha sido así aunque con algún obstáculo. En la carrera he ido con mis compañeros de Viladecans Triatlón, aunque allí también me he encontrado a Dani Vicente de Corresolidaris.

El recorrido, para los que no la conocen, consiste en dar dos vueltas de 5km. En esta ocasión había más de 1700 inscritos, y han optado por hacer cajones. El problema que ha habido es que por un error informático a mucha gente le ha tocado uno que no le correspondía. Yo mismo he tenido que cambiar el cajón. Después de calentar con los compañeros, hemos ido hacia la salida donde nos hemos puesto juntos unos cuantos: David, Berto, Juan Pablo, Yago e Ivan. La salida, después de ver los castellers, ha sido muy rápida, demasiado. Berto ha entrado en modo "Bolt" y se ha puesto incluso delante de David. Es cierto que el primer tramo es de bajada, pero era un ritmo muy fuerte y he pasado el primer kilómetro a 3'27’', ¡y eso que ya lo veía muy avanzado! Aquí todos nos hemos separado, era evidente que cada uno iba a seguir su estrategia, lo que ha hecho que se convirtiera en una carrera muy dura a nivel mental.

Del km 1 al 2,5 es el peor tramo para mí, ya que es donde hay un falso llano de subida y se nota ligeramente. Allí me ha adelantado Dani. Después ya hemos llegado a la recta que es de ida y vuelta. Ver allí a los primeros corredores por la mitad me ha hecho gracia y todo. A 100 metros de llegar al giro de 180 grados he visto a David, y luego a Berto algo ya separado, pero no demasiado, y al girar a Juan Pablo, un poco después a Yago, y a Ivan, a quien había avanzado un kilómetro atrás (él había salido junto a Berto, demasiado rápido).

En el km 4 hemos entrado en el núcleo viejo, con algún trozo de subida, pero mayoritariamente bajada. La verdad es que tenía la sensación de que quizá me estaba pasando, pero podía ir tirando. Al terminar la primera vuelta he visto que había tardado 18'55'', y que por tanto iba bien para el objetivo, sabiendo, claro que el sexto kilómetro no iba a ser tan rápido. Hasta llegar a la recta de ida y vuelta, he notado que las piernas me pesaban y no podía tirar. Suerte del reloj, porque he mirado y no iba tampoco muy alto de pulsaciones, lo que significaba que era un problema mental (de los de cada día no, de los otros). Tenía muchas dudas, incluso de si parar o no, pero cada vez que miraba veía que seguía igual y que de hecho podía ir más rápido. En el km 8 he mantenido al principio, y he apretado al final, ya más convencido de terminar bien. El último kilómetro ha sido fuerte. Veía que iba a 3'39'' de ritmo, y que podía conseguir el objetivo de bajar de 38. He hecho la última curva y he acelerado al máximo para llegar a meta, y entonces ha pasado… En el último tramo había una alfombra verde que me ha despistado y no he visto que el suelo bajaba un poco. Esperaba tocar asfalto, pero el pie se me ha quedado como en el aire y me he dado una buena hostia. Cuando he visto que me la metía seguro, instintivamente me he puesto de lado para rodar, y mientras caía he visto como el pobre hombre que iba detrás de mí también caía. Me he levantado rápido, le he dado la mano para levantarse, y los dos hemos entrado a meta. Al final 38'02'', sub 38 ' seguro sin la caída, mala suerte. Os dejo el vídeo para que os riais un rato.

Mirando ahora la carrera por garmin, tengo claro que podría haber tirado más. He perdido la batalla mental, no hay más, aunque si que he mejorado mi MMP. David casi baja de 36, Berto ha quedado más de 30 segundos delante de mí (debería haberlo seguido seguramente), y todos los demás han hecho un gran papel: las Esthers, Jose, Jose Luis, Juan (que se estrenaba en 10 km), Eugenio y todos los sub 40. Y una foto del archienemigo…. Del resto no tengo.

He ido a los servicios médicos, donde también estaba el otro corredor que se había caído. Simplemente un poco de desinfectante en el codo, y listos. Ahora lo tengo un poco inflamado, supongo del golpe, aunque lo que me preocupa más es el dedo índice de la mano izquierda (el que uso para limpiarme la oreja, jajaja), donde tengo un buen moratón. Supongo que capsulitis, ya que lo puedo mover.

La ficha la podéis encontrar en la crònica que ja vaig fer. Las novedades son las que ya os he dicho. Bebida y comida a la llegada, como siempre, muy bien (no tanto como la otra vez, pero casi de diez). La organización y speaker fantásticos, como siempre.

Os dejo el Garmin, como siempre, con las pulsaciones, recorrido, track, altimetría y el resto:

¡Salud y kilómetros!